martes, 28 de marzo de 2023

El Gigante.

 

Llevo unos días dedicándole algunos ratos a la bibliografía del físico creador de la bomba atómica Robert Oppenheimer. Es un libro muy en boga, ganador del Pulitzer de biografía y fuente de inspiración del aclamado director de cine Christopher Nolan. 

La verdad es que ninguna de las dos cosas hizo que sintiera la necesidad de leerlo, fueron los recientes debates sobre ciencia, idolología, conciencia, progreso, etc en las redes sociales. La figura del norteamericano cuyo éxito detuvo violentísimamente una guerra reúne todos los ingredientes para ser tenido en cuenta a la hora de hacerse una idea de cómo fue su tiempo: judío norteamericano de abuelo emigrante, intelectual de izquierdas que aún así colaboró en un proyecto como el proyecto Manhattan defenestrado por la acusación, evidentemente falsa de antiamericano... por comunista, algo que nunca se probó.

Lo cierto es que no se puede decir que, en la guerra fría, el bando estadounidense, "occidente", constituyese un bloque democrático opuesto al comunismo. Escuchas ilegales, comportamientos paranoicos de la administración, antisemitismo, el macartismo (todo él), la reacción ultraconservadora a los movimientos por los derechos civiles... los años  fueron "años salvajes" en todo occidente. Mientras los intelectuales occidentales comunistas se espantan, y desilusionan por las purgas soviéticas, se salvan como pueden, de las purgas norteamericanas, por ejemplo. EEUU no encarna un sistema político democrático de libertades que combate la tiranía del comunismo, es un gigante burocrático, armado hasta los dientes, que hace de guarda espaldas de un sistema económico.

jueves, 23 de marzo de 2023

Manifiesto II

 Cuiden el contenido. Odien el dinero, desprecie lo vacío. Si van a hacer algo dentro del sistema comercial háganlo con cierta integridad, un mínimo. Aporten algo.

No monten una librería preciosa en la que apenas se puede ver el genero, aunque quizás consigan que los curiosos y la gente que publica fotos en istagram les compre mucho...

¿Quién te lee?


En el video Macron explica en televisión lo necesaria que es la reforma de las pensiones que mantiene en pie de guerra a los trabajadores franceses. En algún momento parece que se da cuenta de que aparece en el plano el carísimo reloj que lleva en su muñeca... así que, disimuladamente, se lo quita. No he conseguido verificar el vídeo, quizás porque sea falso, pero muy posiblemente porque pocos le han dado importancia, porque se le ha restado esta intencionadamente y se ha ocultado. Los motivos por los que esto no es un escándalo pueden ser muchos, el más absurdo seguramente sea el real.
 
En las democracias actuales las formas parlamentarias, los protocolos, etc. no son más que performances. Sirven para justificar y obtener cierta legitimidad, en parte de cara a los representados en las cámaras pero, sobre todo, ante ellos mismos. Más que reglas del juego o marcos del debate que permitan alcanzar decisiones y consensos son herramientas para garantizar la estabilidad. La pompa, la etiqueta, la tradición, etc. sirven para que ningún outsider venga, entre como elefante en cacharrería, y rompa la partida. Sirve lo mismo para "domesticar" a Vox que para mantener satisfecho al más ingenioso Rufián. Satisface a la socialdemocracia, encandila a los economistas comunistas, deleita a los politólogos. Permite a los activistas citar pasajes de filósofos y críticos culturales en sus podcast, que, capítulo tras capítulo nos explican en que situación estamos. Pero poco más, el capitalismo es una máquina arrolladora, cuenta con un cuerpo de funcionarios diligente (que trabaja para engrasar el sistema económico, no para asistir a los ciudadanos).

Ayer estuve en Suburbia. Es un sitio maravilloso pero al salir, tomándome un par de cervezas en el Drunkorama empecé a pensar ¿Quién lee todos esos libros sobre el colonialismo, el anarquismo feminista etc. quién compra los libros de Graver?¿Para qué sirven?¿Son gotas que van desgastando la roca o formas de autosatisfacción para gente como yo? La lista de podcast anticapitalistas (muchos de ellos de baja o muy baja calidad, en contenidos o formato) es larga ¿Quién los escucha?¿Para qué?

Aquí tenemos a Mañueco, presidente de la Junta de Castilla León prescindiendo de la etiqueta de la que hablaba al principio. Total ¿Para qué?

martes, 21 de febrero de 2023

Perros de la Guerra... Demócratas.

 Los ejércitos modernos no son, ni nunca serán parte de los estados democráticos. Todo lo contrario, son otro de los componentes del no extinto tiempo del imperialismo. La naturaleza de los ejércitos impide su democratización: su forma de organizarse rechaza radicalmente el consenso, pues la acción debe ser rápida y decidida, la participación, que genera indecisión o la trasparencia, que da información al enemigo y puede crear remordimientos en los votantes, y rechaza límites morales a toda escala. Lo mismo juzgará por desertores a aquellos que se nieguen a salir se su trinchera y correr hacia una muerte segura que arrasará sin oposición Dresde con toneladas de bombas incendiarias con la guerra prácticamente ganada o lanzará bombas atómicas contra civiles. Quizás los parlamentarios discutan en sus capitales, pero en los cuarteles no existe eso que llaman democracia.

En el mejor de los casos, siempre en tiempos de relativa paz, los ejércitos viven en la democracia y participan de su burocracia (a los ejércitos les encantan los papeles, los archivos militares son una fuente típica de noticias para los historiadores, hasta el punto de que, que hasta hace poco, la historia era una relación de batallas) pero no participan en ella, ni se atienen a sus reglas. ¡Ay, si la política contraría a los generales ociosos y soberbios!

Las democracias, siempre incompletas en su desarrollo, cuando no fallidas o peor, falsas e hipócritas, los tienen como recurso fuera de estas y simulan usarlos de forma excepcional en momentos extremos pero ¿alguien realmente cree que organizaciones tan especializadas, con tantos recursos a su disposición permanecería aletargada indefinidamente, a la espera de un conflicto defensivo, puro y justo?¿alguien puede pensar que sus proveedores no buscarían y crearían oportunidades para poner en marcha una maquinaria tan costosa? 

El Ejercito de los EEUU es el mayor empleador del mundo, el segundo, el Chino. El cuarto, las fuerzas armadas rusas. En Estados Unidos hay casi veinte ¡veinte! millones de veteranos. Es imposible que con esos números se barajen seriamente opciones que no incluyan la movilización. No hablemos atajar los conflictos con antelación, a nivel político. Ni pensarlo, "es utópico".

Es utópico porque vivimos inmersos en un capitalismo/falso capitalismo* que niega la posibilidad de la existencia y organización fuera de la competencia. Ahoga otras formas de organización, cuando no las ordena asesinar. Exige una falsa competencia, impone unas normas del juego laxas e irreales, que incumple constantemente, y, cuando llega un conflicto de verdad, amenaza con terminar en desastre. 

Cuando máquinas tan grandes se mueven, cargadas de un combustible que es una mezcla inconsciencia, ineptitud o corrupción, las consecuencias son terribles.

Josep Borrell el siniestro "Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad" que no ha sido votado por nadie usa un lenguaje belicista, y parece a sus 75 años, estar deseando el conflicto directo. Propongo a sus hijos, uno piloto y otro en la ONU y a sus nietos, como voluntarios en Ucrania, cuanto antes mejor. 


*esa sería una forma de hablar a un capitalista idealista. En el ADN del capitalismo están todos los vicios. No es que el ser humano haya corrompido un sistema económico ideal, el sistema adolece de todo ello.

domingo, 29 de enero de 2023

Me voy a arriesgar: tengo la sensación de que la historiografía medieval reciente producida por anglosajones hay cierto tendencia a menospreciar lo latino y a ensalzar lo germano. Digo "me voy a arriesgar" porque saco esa sensación después de leer y estudiar magníficos trabajos de ingleses y norteamericanos, realizar esa afirmación hablando de estudios complejos, tendencias historiográficas lideradas por gente muy especialista y obras de enorme implantación roza lo absurdo: "una sensación", contra vidas enteras de estudio, es una locura.

Luego está el miedo a ser yo el que se aferra a lo anterior (a mi prejuicio, etc.) y a entrar en un debate delirante tipo leyenda negra vs. rosa. Las ideas, los estudios, son tan sutiles que "sensación", "prejuicio", "menospreciar", o "ensalzar" son tan generales y gruesas que suenan de otro lenguaje. 

domingo, 15 de enero de 2023

Manifiesto

 ¡Cuiden la música!

Cuiden las artes, sean un mínimo exigentes consigo mismos. Hagan lo mínimo que se puede hacer: desprecien la repetición, odien el dinero. Rechacen la monetización, consideren prostituta quien desdeñe crear y putero a quien rechaza la creatividad y consume creando un círculo vicioso de debilidad y mediocridad.

Creen, disfruten de la creación. Háganlo para llenar sus pobres vidas. ODIEN EL DINERO.

viernes, 25 de noviembre de 2022

El Río Rojo.

¿Por qué todos los analistas ignoran SIEMPRE las circunstancias en la que se desarrolló el socialismo/comunismo?¿Cómo es que se habla de él como una especie de unidad fuera de la historia, alejado del azar o la acción de sus enemigos? Parece que su evolución es como el discurrir del agua de un río que recorre tierras vírgenes. Guerra Mundial, revolución, guerra civil, otra guerra mundial, guerra fría, cerco... siempre a la defensiva, siempre necesitando fuerza y disciplina.

No deja de ser curioso (y frustrante) como Dwight Mcdonald, que en las primeras páginas de "La raíz es el hombre" muestra, en mi opinión, una visión muy acertada, cae en ello. Los obreros llegado el momento son socialistas. Dan igual la situación económica, el auge de movimientos de masas con enorme energía o los esfuerzos de aquellos que pretenden domesticar la revolución. Es el socialismo el que está contaminado per se, Marx está equivocado. 

Con todo Mcdonald me ha hecho pensar muchísimo en la idea de los socialdemócratas como creyentes de la ciencia que, aplicada conforme se vaya desarrollando al estado, nos traerá el/un desarrollo y los radicales, que cuestionan esa idea de desarrollo. Esa idea ha calado mucho en mí.

Lo cierto es que creo que Mcdonald cae en lo mismo que acusa a los socialdemócratas y comunistas burocráticos al querer aplicar leyes fundamentales que no lo son por lo poco desarrolladas que están. 


"Todo el mundo tiene derecho a ser estúpido

 pero el camarada Macdonald abusa de ese privilegio"

Trotski.


No quiero que parezca que emito un juicio severo. Lo que pongo aquí son sensaciones de una lectura poco avanzada por un lector con poco juicio, estoy seguro que en cuanto el libro entre en la polémica progresismo/reformismo vs. radicalismo habrá argumentos muy jugosos.

 


miércoles, 23 de noviembre de 2022

Chomsky vs Foucault. Naturaleza Humana, Poder.



 

Roma, los bárbaros, el dinero y el desarrollo.

Últimamente estoy leyendo interpretaciones de medievalistas muy interesantes y aportaciones muy valiosas (para mí, son asuntos bastante tratados en la filosofía del siglo XX) en torno a conceptos como dinero, identidad y desarrollo económico y político. Lo que más me ha atraído son las ideas de Pether Heather, que se esfuerza en desligar este desarrollo con bienestar social al hablarnos de los pueblos bárbaros del siglo I-IV, su contacto con Roma y como su relación económica los convirtió en unidades políticas de cierta importancia. Recomiendo su libro, Emperadores y Bárbaros (Ed. Crítica). 


No son ideas para nada novedosas pero, como soy bastante reiterativo me detengo en ellas cada vez que las encuentro, sobre todo en "ambientes" inesperados. En realidad no debería sorprenderme tanto, entre los estudiosos de la Roma tardía/Europa medieval hay no pocos enfoques marxistas de mérito y relativo éxito editorial. Wickham es un buen exponente pero no lo esperaba en Heather. 

domingo, 13 de noviembre de 2022

La Raíz

 Es alucinante como Dwight Macdonald vio, se puede decir que predijo, buena parte de la situación en la que se encuentra actualmente la izquierda occidental. Lo hace en una crítica a la sociedad capitalista de la postguerra, hace casi setenta años, lo cual nos habla de como corrientes y las dinámicas sociales no son tan caóticas y cambiantes, tan actuales, como tendemos a pensar. 50 años desde una perspectiva histórica son muy poco, por mucho que la premura de nuestras vidas, el ritmo al que nos venden las noticias y la comunicación continua y la difusión instantánea de contenido y crítica, nos lo hagan creer.


Este "La raíz es el hombre, radicales contra progresistas", una reunión de dos artículos suyos en su revista  Politics comienza (más allá de la introducción de CZeslaw Milosz, que extrañamente pertenece a la edición Polaca) con algunas definiciones muy interesantes: Izquierda y Derecha políticas y Progresistas y Radicales. Esta segunda dicotomía es la que me ha parecido más interesante (no en vano es el tema principal del libro). Macdonlad nos dice que el progresismo conlleva el análisis científico de la realidad para ajustar leyes, normas y comportamientos a esta, insisto, de acuerdo a criterios científicos. Los radicales no negándola, todo lo contrario, siendo lo contrario de los efectos contraproducentes de esta.


domingo, 6 de noviembre de 2022

Consumidor de Vanguardias Perezoso.

 Esa postura de "todo lo que me rodea es mediocre/está mal organizado/está infestado de hipócritas" sólo rebela que no te has movido lo suficiente para encontrar la gente o el lugar correcto... o que una vez encontrado te has acomodado demasiado en él.

Leo a demasiada gente quejándose de lo mal que está tal o cual escena cultural, cuando lo que deben hacer es buscar más. Se quejan de no poder acomodarse, de que nadie le sirva en bandeja un producto cultural de calidad. Culpan a los demás de no conocer, de que la contracultura no se quede quieta donde están ellos y el movimiento no se pare donde a ellos les gusta.

Lectura recomendada →

Es curioso, conocí este panfleto de Jordi García (¿Sin tilde porque el nombre está en catalán quizás?) gracias al tiempo que le dedicaron en RNE. Es una llamada a combatir la comodidad y el estancamiento de los intelectuales, con demasiada tendencia a refugiarse, una vez que han conseguido cierto estatus y, a la vez, cierto peso en "lo clásico", lo que para ellos es cómodo. Pues bien, a cuentas del debate sobre las formas de protesta contra el cambio climático realizadas en algunos templos sagrados de la cultura he descubierto un montón de profesionales de la cultura (cultura "joven" en RNE) incapaces de rascar un poco la superficie de la protesta, muy indignados porque los activistas, con razón o no, han alterado la paz en esas estancias sagradas.

Voy, aunque parezca increíble, a usar las palabras de alguien que es un ejemplo de desfachatez intelectual, pero que, miren ustedes, viene muy bien al caso, Perez-Reverte: "la revolución está bien, pero no quemen mi coche"

El Festival

En tiempos de flaqueza de la democracia liberal y social, nuestra principal, casi única, fuerza es la que ejercemos como consumidores dentro...