miércoles, 3 de junio de 2026

El ExBeatle.

 Necesito pop. Adoro escuchar música y no puedo escuchar todo el tiempo canciones que trasmitan emociones intensas (que, de primeras, son las que más me gustan). Necesito algo que suene cómodo, pero que tenga buenas melodías, una pequeña una historia, aunque sea una historia de amor un poco tonta. Momentos valle hermosos. Supongo que estaba destinado a ser un fan de The Beatles.

No nos tomemos tan enserio las cosas, juguemos. Hablemos en broma y caigamos en el tópico ¿Cúal es tu beatle favorito? En lo musical, el mío es Paul McCartney, por sus temas y la forma de llevar el grupo en sus últimos años. Resulta que, a sus ochenta y tres años, el hombre ha sacado nuevo álbum y que no está nada mal... y claro, he caído en la tentación de escuchar sus trabajos en solitario anteriores.

Resulta que la música de McCartney después de Beatles no tiene buena fama. No fue bien recibida en su momento. He leído que el público la vio como algo anticuado, y que a críticos afirmando que se le notaba bastante perdido y desorientado. Es lo que transmite Man on the Run, un reciente documental sobre aquellos primeros años: que el músico se sentía obligado a dejar atrás su pasado, que lo consideraba una etapa pasada y que sentía que tenía que esforzarse y conseguir sentirse cómodo con la nueva banda para no repetir errores. Yo respecto a esto tengo dos ideas: una, que puede ser un relato construido a posteriori que justifica ciertas decisiones que hacen que los discos no terminen de estar bien y camufla el fracaso ante público y crítica, y dos, que el ambiente, los comentarios, las explicaciones, reiteradas etc. crearon un ambiente que, a modo de profecía auto cumplida, terminaron por dar el resultado esperado: que McCartney era demasiado controlador. 

Voy a dar mi explicación: The Beatles fue la conjunción de circunstancias, personajes, personalidades, momento social, metodología de trabajo, momento del mercado que produjo un resultado que fue mucho más allá. Durante un tiempo milagroso, todo funcionó, quizás un poco más por el oficio adquirido ejercido con tremendo talento, pero cuando algunas cosas fueron cambiando, en un tiempo muy acelerado y un ambiente muy irreal, terminó por desmoronarse de la manera más extraña posible. Luego los personajes terminaron devorando al músico, no porque se volviera sobreactuado, sino porque se empeñó en vivir negándolo.


lunes, 1 de junio de 2026

El Genio y el Resentimiento Made in America.

 

Tener una mente brillante es compatible con sostener con fiereza opiniones "muy poco elaboradas". Los genios también son estúpidos, en realidad casi nadie se libra de tener momentos de escasa o ninguna lucidez. Muchas veces es pura química, hormonas que nublan nuestros sentidos y cortocircuitan nuestro cerebro momentáneamente por la ira, la lujuria... ya saben los siete pecados capitales. Otras son deformaciones provocadas por heridas mal curadas o situaciones de constricción psicológicas. Nos gusta pensar en cierto tipo de personas como genios que estaban por encima del sistema, no como hombres y mujeres brillantes que no consiguen funcionar "correctamente" en sociedad. El genio individual es romántico pero es absolutamente falso, se apoya en una serie de bases sociales. Por supuesto, hay casos de tremendo talento y habilidad concreta. Pero eso no, en realidad, no define a la persona. 

Sociedad industrial y su futuro, de Theodore J. Kacynski me ha interesado muchísimo. Tiene todos los ingredientes para ser muy popular: trata un problema y describe unas sensaciones y unos sentimientos con los que es fácil, incluso normal, identificarnos, tiene un trasfondo romántico (el genio que, viendo el percal, da por imposible a la sociedad y se marcha a las montañas) y una tremenda propaganda, Kaczynski es Unabomber, el terrorista que envió paquetes bomba a diversos objetivos. Aquí es importante dejar bien claro que sus acciones tuvieron víctimas que el selecciono con cierta meticulosidad. No vamos a entrar aquí en analizar el conflicto moral pero no hay nunca que olvidar que existe. 

Yo he dividido el libro en tres partes: personas, presente y tecnología y declaración política (futuro). De estas tres sólo una ha parecido interesante, siendo la primera la que invalida las otras dos. Y es que el libro nace del resentimiento: no haber encajado, no sentirse parte de. Dejemos a un lado el burdo análisis sociológico-ajuste de cuentas de cuentas del entorno pasado del autor, las primeras páginas son para criticar grupos de personas, no al sistema, cierto que el libro es una llamada al industrialismo, pero expone a las personas dentro de él y a su papel y las considera culpables de estar bajo su yugo. Es como culpar al engranaje por funcionar en una máquina que contamina, por ejemplo. Además lo hace de forma de burda. La segunda parte es dolorosamente, en mi opinión, acertada, pues describe el industrialismo y su influencia. Es sorprendentemente básico, pero lúcido. La tercera es el programa político, en el que no voy a entrar, sólo diré que no tuvo más repercusión que algunos heridos y muertos. 

Conclusión: uno puede ser un genio y un imbécil a la vez.

El ExBeatle.

 Necesito pop. Adoro escuchar música y no puedo escuchar todo el tiempo canciones que trasmitan emociones intensas (que, de primeras, son la...