Se pueden poner miles de ejemplos de obstinada resistencia judicial a soluciones (no hablemos ya a reformas de peso) política: este libro es uno de los más interesantes. Mi conclusión vuelve a ser la misma: el sistema democrático parlamentario es un juego de élites que nace viciado y pretende organizar un sistema económico social que en realidad, se sirve de él. El estado es un conjunto de subjuegos políticos que interactúan entre si.
jueves, 6 de junio de 2024
Lawfare
La "judicialización" de la política no es, en absoluto, algo nuevo. Es imposible pensar que un poder con la capacidad de poner límites no pretenderá, no marcar hasta donde puede llegar un camino sino, el camino propio por el que todos vamos a caminar. Los jueces, una élite social y económica tienen ideología y clase, tienen círculos y relaciones de poder y participan de una estructura organizativa que se defiende y pretende perpetuar. Los políticos pueden clamar contra el lawfare (contra ellos) en momentos de tensión pero es la propia política la que genera esos monstruos. Cierto, la derecha los alimenta copiosamente pero sólo porque tiene mayor acceso a ellos: los jueces terminan siendo, inevitablemente, conservadores: personas con poder a la cúspide de una monstruosa organización burocrática. Funcionarios bien pagados, son un arquetipo que podría personificar la ley de Michels.
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Corrupción.
Liberal: el estado está corrupto, no llegareis a disfrutar de los beneficios que os promete. Anarquista: estado=corrupción, no lo necesitamo...
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Liberal: el estado está corrupto, no llegareis a disfrutar de los beneficios que os promete. Anarquista: estado=corrupción, no lo necesitamo...
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Creo que ha llegado el momento de dar un pequeño salto hacia delante. Toca ser mucho más serio, también mucho más contenido. Mucho más sist...

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